Cocinando con los niños

| - Lorena Stoopen 8 junio, 2015

cocinando con ninos INT

Si eres una mamá ocupada, seguramente te preocupas por pasar tiempo de calidad con tus niños y cocinar con ellos es una gran opción.

 

 

Por Lorena Stoopen

 

Sin importar si vas a hacer una cena muy elegante o una sopa de pasta para la comida, cocinar con tus hijos puede ser una experiencia sumamente enriquecedora para todos.

Alimentarse es un acto de supervivencia, pero también es un medio para conocer el mundo, es un escenario en el que se aprenden modales, en el que se perfecciona la coordinación fina y a través del cual se conoce un sinfín de texturas, olores, sabores y colores. En nuestra sociedad, alimentarse es, además, una forma de compartir, consentir y celebrar.

Cuando invitas a un niño a cocinar, lo invitas a ser testigo y a participar de la increíble transformación que hacemos con los alimentos en la cocina, y amplias su experiencia con las texturas, sabores y olores, lo incitas a perfeccionar su coordinación y además, le das una herramienta más hacia su independencia.

Estoy consciente de que a veces cocinar con los niños puede tomar más tiempo, pero si te organizas y usas sus habilidades a tu favor un niño puede ser de mucha ayuda. Un niño pequeño puede ayudarte a hacer tareas sencillas como medir ingredientes en tazas medidoras, pelar pepinos o zanahorias con un pelador que sea seguro, lavar frutas o verduras, revolver mezclas o contar piezas. A medida que su habilidad va creciendo, las tareas pueden volverse más complejas: pelar huevos duros, picar, rallar queso, romper y separar huevos, leer una receta, licuar, batir, etc.

Si tu idea es cocinar con tus hijos como una actividad especial, elige platillos sencillos en los que puedan hacer gran parte del proceso. Aunque hacer galletas y pasteles siempre es muy divertido, piensa también en platillos que sean parte de la comida principal.

Mientras cocinan, puedes aprovechar para soltar pequeñas piezas de información sobre los alimentos que están cocinando, como que las zanahorias tienen ese color tan brillante por que tienen vitamina A que te ayuda a ver bien en la oscuridad o que el queso se hace con leche que se pone a fermentar, con lo que completarás la experiencia. Solo asegúrate de dar información veraz.

El hecho de participar en la preparación de los alimentos, que puede abarcar desde la planeación del menú y las compras, es un orgullo para cualquier pequeño. Para los niños que comen solo una pequeña variedad de alimentos y a los que les cuesta trabajo probar cosas nuevas, participar en la elaboración de los alimentos, aunque no los pruebe de momento, puede ser el detonante para el cambio.

¡Inténtalo!