Crónica de una boda: 115 días

| - Ana Perez Cristo 23 octubre, 2015

bridezilla INT

Por Ana Pérez Cristo

Entre mi post pasado y este han pasado 70 días, las cosas sin duda han cambiado muchísimo, lo único que creo que sigue igual es el sentir que mi cabeza sólo tiene dos cajones de pensamientos: uno con el tema de mi boda y otro para Victoria147.

Hoy estoy a sólo cuatro meses de casarme y el 20 de octubre fue mi último cumpleaños de soltera. Realmente no le había dado gran relevancia al asunto hasta que me cayó el veinte. Nunca más voy a amanecer en mi cama con mi familia cantándome las mañanitas. Si bien, no extrañaré su forma de cantar, a decir verdad están medio dormidos y no entonan muy bien, saber que muchas cosas cambiarán me hace entrar en shock.

Hoy estoy en la etapa en que todo “está en proceso” y mi mayor ansiedad es que nada está al 100%. Y el reto de planear una boda sin convertirte en una Bridezilla, hoy podría decir que es aún más grande, ¿por qué?

La iglesia
Quiero una ceremonia católica, pero hoy me queda claro por qué hay personas que prefieren “saltarse este paso”, es TOOODO un trámite. No entraré en detalles, ¿pero a estas alturas realmente alguien se casa con la misma gente de su parroquia?

El vestido
Me considero muy afortunada porque una muy buena amiga diseñadora, tiene puestas sus manos en el proceso y ha hecho de ésta, una gran experiencia.

Pero con todo respeto, mugres programas de H&H que te hacen creer que ir a las tiendas es la experiencia más cool, probarte mil vestidos, beber chamapgne y sentirte princesa. Falsoooo.

Te surgen nuevas ideas
Existe una lista inmensa de posibles proveedores para tu boda, los siguientes me parecen irreales:

  1. Un pony que escupe confeti ¡Sí escupe confeti!
  2. Servicio de cubiertos grabados (¿quién se va a llevar el cuchillo, tenedor y cuchara?)
  3. Rompecabezas para cada invitado con la foto de los novios (puedes hacerlos hasta de 1,000 piezas) obvio para que al fin siguiente todos se pongan a armarlo.

¡Puedes hacer toda una feria en tu boda!

Pero sin duda esta ha sido una de las mejores experiencias de toda mi vida y más porque la he vivido con mi mejor amigo, que se ríe y enoja de las mismas cosas que yo.