Cuestión de actitud

| - Isa 24 abril, 2015

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Soy fiel creyente de las energías, el universo, el karma/darma y que todo tiene una razón de ser. Pero también creo que no podemos dejar todo al universo y esperar que las cosas fluyan según nuestra conveniencia sin siquiera mover un dedo para lograrlo.

Trabajar, desear y proyectar nuestra energía para que un proyecto, situación o tarea se logre, es importante y no podemos esperar sentadas a que las cosas lleguen con sólo desearlo. Como decía un jefe muy querido que tuve, “en la vida no hay lonche gratis” así que me queda claro que hay que darle una ayudadita al destino.

Ahora bien, lograr los objetivos tiene mucho que ver con la actitud y la motivación pues:

  • Desear algo sin trabajar pero con actitud positiva = no lograrás nada.
  • Desear algo, trabajar en ello pero con pésima actitud = es probable que lo logres pero con demasiados obstáculos y puede que el resultado al final ni siquiera te llene.
  • Desear algo, trabajar en ello y tener una buena actitud = es probable que obtengas lo deseado y disfrutes del resultado. Y en caso que no logres lo esperado, los obstáculos del camino, en lugar de dejarte mal sabor de boca, te llenarán de aprendizajes.

En la vida uno nunca deja de aprender, siempre lo he dicho. Sin embargo, en ocasiones aunque uno “crea tener la mejor actitud de la vida” y pensar siempre en positivo no falla que por X o Y nos sintamos desanimados y aquí es justo donde entra un elemento primordial que mencionaba anteriormente: la motivación.

Se dice que un equipo motivado es un equipo ganador, pero no creo que solamente baste eso. La mancuerna actitud-motivación siempre deben de ir de la mano. Por ejemplo, desde enero estoy con la entera disposición (actitud) que voy a levantarme todos los días muy muy temprano para correr pues ya no puedo hacer caso omiso a lo que los doctores me dicen y menos en este momento; pero siempre llega la mañana y aunque me despierte con la actitud para hacerlo, al final algo siempre me detiene. Entonces deduzco que lo que tengo débil es mi motivación, aunque ¡vamos, no debería!, pues mi salud es la que debería motivarme… ¡Ups!

Lo que me lleva a pensar que hay que alimentar constantemente a la motivación, siempre es válido reconocer el esfuerzo que se hace, pues eso inconscientemente motiva el espíritu a seguir dando más y más y más. Eso conlleva a no dar chance que pensamientos negativos o apatía se apoderen de la mente y afecten la actitud hacia algo y/o alguien.

Creo que en todos mis post he dejado tareas sencillas para hacer y que, si las repetimos, las convertiremos en buenos hábitos, así que hoy no puede ser la excepción. La tarea que les dejo hoy es que siempre piensen en grande, que si lo desean realmente lo sientan con todo su cuerpo para proyectar eso al universo, pero claro, también hay que trabajar para poder lograr obtener lo deseado, el universo necesita ayuda (bastantes peticiones tiene ya, ¡ja,ja!) y no podemos sólo desear y esperar sentadas mientras vemos la vida pasar o en mi caso, una mañana más sin correr.

No quitemos nunca el dedo del renglón; deseemos, trabajemos y seguro nuestras energías fluirán de la mejor manera.