¡De la idea a la acción!

| - Sandrine Dupriez 28 diciembre, 2015

idea accion INT

Del plato a la boca, se cae la sopa…

Por Sandrine Dupriez

Me acuerdo muy bien de un empleado a mi cargo que cada mes ideaba un mejor plan de trabajo que el del mes anterior. Eso le garantizaba la posibilidad de seguir soñando sin jamás cumplir sus objetivos, dado que él mismo -con una gran creatividad y capacidad para la autocritica- consideraba su plan anterior como la causa de un mal desempeño y, por ende, el origen de la brecha siempre más pronunciada entre mis expectativas y sus resultados.

Debido a su incapacidad de implementar acciones concretas para generar los resultados esperados, tuve que poner un punto final a sus sueños y buscar una persona capaz de concretar un plan de trabajo definido.

Como emprendedora es muy importante que seas perseverante y pongas en práctica las acciones definidas en tu plan de trabajo. También es importante que te rodees de personas capaces de brindarte el apoyo concreto que buscas.

Un plan de trabajo puede ser ajustado a las circunstancias que van evolucionando, pero no reinventado a cada rato. Muchos proyectos y actividades empiezan y jamás se terminan, eso se debe a muchas ideas lanzadas al aire sin aterrizarlas. Hay demasiadas ideas y falta de acción.

Poner un plan de trabajo en práctica significa:

  • Pasar de la idea a la acción.
  • Cambiar intenciones en comportamientos.
  • Pasar del “qué” al “quién, cómo y cuándo”.
  • Terminar un trabajo.
  • Reflexionar sobre el cumplimiento del plan.

Como emprendedora, seguramente te has sentido muy frustrada por proyectos que han sido discutidos con tu equipo durante meses, pero que no has logrado poner en marcha, precisamente por eso, porque lo siguen discutiendo, definiendo, cuestionando.

La mayoría de las empresas que tienen dificultades a la hora de poner en práctica nuevas ideas, sugerencias y proyectos que gozan del consenso de todos, reconocen que a sus empleados les da flojera actuar. Su incapacidad de pasar de la idea a la acción paraliza hasta a los colaboradores más apasionados, más comprometidos.

Para revertir esta parálisis, es importante definir acciones donde quede claro para todos cómo van a contribuir a la ejecución del plan de trabajo. Para definir acciones claras, me gusta aplicar la regla “SMART” por el acrónimo en inglés. Las acciones deben ser eSpecíficas, Medibles, Alcanzables, Realistas y en Tiempo, además de contar con un dueño: alguien que se responsabilice del cumplimiento ante el equipo de colaboradores.

Sólo así lograrás pasar de la idea a la acción.