Reconsidera el fracaso como éxito

| - Rodolfo Ramirez 11 noviembre, 2016

fracaso

Cometer errores cuesta dinero y tiempo, pero lo más importante es que de los errores surge una pieza invaluable: el conocimiento.

Por Ivonne Gama 

Uno de los grandes miedos del ser humano es equivocarse. Fracaso es una palabra que paraliza, y más en el mundo de los negocios, donde están en juego: el trabajo de la gente, la reputación de la empresa, dinero y sobre todo el sueño del fundador.

Tener miedo a fallar es parte de la naturaleza humana, tanto como perseguir la perfección y el éxito. Sin embargo, ¿Qué pasaría si el fracaso se considerara como una parte del proceso para crecer dentro de una empresa?

“Only those who dare to fail greatly can ever achieve greatly.” – Robert F. Kennedy

Henry Ford, uno de los más grandes empresarios del siglo pasado, creía que el fracaso era la oportunidad de empezar de nuevo con una ventaja. El creador de la producción en serie automotriz se declaró cinco veces en bancarrota antes de lograr el éxito.

Cometer errores cuesta dinero y tiempo, pero lo más importante es que de los errores surge una pieza invaluable: el conocimiento.

Hay muchas formas de medir el fracaso y sobre todo, de mantenerlo controlado para aprender de él. Grandes compañías han desarrollado modelos exitosos para aprender de los errores de la manera más ordenada y fiable.

Aquí 3 tips para fracasar (y aprender) en los negocios. 

1. Falla antes. Lanza tu producto / servicio / negocio en la versión más básica posible.

Una forma para anticiparte a un fracaso aparatoso es buscar el error en las etapas más tempranas de las ideas. Al probar la idea de la manera más elemental posible, se podrán medir los resultados anticipadamente. De esta manera encontrarás cambios fáciles de resolver y buscarás mejores maneras de perfeccionar el producto con información tangible.

En IDEO, una de las empresas más grandes de consultoría y diseño cuentan con un mantra sobre fallar: “Fail early, fail often”.

2. Simula tu idea 

 La manera más efectiva y controlable para dirigir un fracaso es hacer una pequeña prueba o simulación de la idea, en su versión más económica a una muestra chica del consumidor o usuario.

Al hacer esta simulación siempre pregúntate, ¿cómo puedo hacer este producto/servicio lo  más barato posible? Con el resultado analiza qué fue lo que pasó, dónde está el error, qué pudiste haber hecho diferente y sobre todo; trata de aprender lo más posible de la experiencia. Recuerda que fallar te hace pensar.

3. Ajusta rápidamente.

En cuanto tengas información tangible de lo que falla de tu producto/negocio o servicio, haz ajustes de inmediato. Encuentra un nuevo consumidor, un nuevo canal, un nuevo modelo de negocio y así sucesivamente.

Es probable que la idea no sea mala; sino que no esté en el canal, consumidor o modelo de negocio correcto.

Con estas herramientas encontrarás que el error no es tan paralizante como parece, recuerda que grandes compañías aprenden del fracaso para innovar, saben que es conocimiento escondido.

La recomendación es tener una mejor percepción del fracaso y el error; cuando falles en algo, revisa tus aprendizajes, ajusta de inmediato y sobre todo, piensa en incluirlo como parte de tu proceso de trabajo, ya que es clave en el crecimiento de una empresa. Thomas A. Edison no medía cuántas veces se había equivocado, sino cuántas nuevas formas de trabajo había encontrado.

 Para más información, recomendamos leer “Lean Startup, de Eric Ries”

Ivonne Gama es consultora en RedBox Innovation. @RBinnovation