El riesgo de amar tu trabajo

| - Victoria147 25 diciembre, 2015

amar trabajo INT

Muchas personas se conforman con la satisfacción propia que sienten al dedicarse a su arte y se olvidan que también es su fuente de ingresos.

 

Por Regina Bedolla Vargas

El otro día leí un post de un amigo en Facebook que decía: “prefiero una vida corta haciendo todas las cosas que me gustan que una vida larga haciendo cosas que me hacen miserable”.

Me puse a pensar sobre lo que había escrito esta persona y traté de entender un poco el origen de su pensamiento. Esta era una persona que había dejado todo (un trabajo estable en el D.F., amigos, familia etc.) y se había ido a Playa del Carmen a buscar una nueva forma de vida, varios pequeños negocios relacionados con el turismo, la naturaleza, el mar etc.

No me cabe la menor duda que su vida era diferente y para la gran mayoría de nosotros, parecía una vida de ensueño. Pero por ser esta persona un amigo cercano a mí, yo sabía algo que no todos sabían: sus negocios en realidad no le producían muchos ingresos.

Entonces seguí pensando en la frase y llegué a la conclusión que, lo que realmente quería decir su frase era: “prefiero una vida corta (y sin dinero) pero haciendo todas las cosas que me gustan, que una vida larga (y con dinero) pero haciendo cosas que me hacen miserable”.

Si me dan a escoger, pensaría igual que él. Pero recientemente entendí que hay un gran riesgo en pensar “me dedico a esto, porque es lo que amo” o en mi caso “lo hago por amor al arte”.

Creo que hay algunos sectores en México, entre ellos lo relacionado con el arte, que son mal pagados y es difícil tener un negocio productivo en este sector. También considero que una de las razones por las que el mundo del arte no es un modo de vida realmente fructífero en el país es porque muchas personas se conforman con la satisfacción propia que sienten al “dedicarse a su arte” y se olvidan que también es su fuente de ingresos.

En mi caso, la frase “lo hago por amor al arte” me sirvió por varios años como justificación en mi negocio para cobrar menos de lo debido, perdonar deudas, trabajar de más sin cobrar, etc.; y creo que es un gran riesgo que corremos todos los que amamos nuestro trabajo o nuestro negocio. Se vuelve difícil darnos cuenta que no sólo estamos en esto por amor, hay un fin igual de importante en el trabajo que hacemos: generarnos suficientes ingresos.

Es ahí cuando comienza la discordia o el estrés de no estar generando suficiente. Si un consejo puedo dar a todas las personas a las que les apasiona su trabajo o negocio, es que lo valoren con la misma pasión con la que lo disfrutan y nunca trabajen por menos de lo que su trabajo merece.