Emprender sin morir en el intento: Panorama legal

| - Victoria147 7 enero, 2015

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A pesar que para algunos realizar todos los trámites legales signifique un tormento burocrático; afortunadamente este tema ha mejorado mucho, inclusive se ha simplificado y unificado para todo el país (salvo los costos que sí suelen variar según la entidad). Pero no todo se trata de trámites.

Para Gabriela Salazar, socia de RNMS Abogados y Fellow Victoria147, existen ocho aspectos clave para abrir un negocio legalmente.

1. Determinar el tipo de sociedad que se va a constituir, pues dependiendo de las actividades que la empresa pretenda realizar, es el tipo societario a elegir. Por ejemplo, si se pretende realizar una actividad no lucrativa se puede optar por una asociación civil (A.C.), si se pretende prestar servicios profesionales es común elegir una sociedad civil (S.C.) o si se pretende establecer una negociación mercantil es frecuente elegir una sociedad anónima de capital variable (S.A. de C.V.).

2. Elegir al socio o socios con quienes se establecerá la empresa. Si se pretende constituir una persona moral como las mencionadas en el punto anterior, necesariamente deberá contarse cuando menos con un socio. La ley mexicana no admite las sociedades unipersonales por lo que siempre se requiere que sean dos o más personas quienes constituyan a una asociación o sociedad. Existe la alternativa de emprender un negocio como persona física, es decir, sin constituir una persona moral; con frecuencia se opta por esta alternativa ya que en la mayoría de los tipos societarios la responsabilidad de los socios se limita al monto de sus aportaciones y no tienen que responder con todo su patrimonio personal.

3. Una vez que se ha definido el tipo de sociedad que se va a constituir, los socios deberán asesorarse con un abogado para que conjuntamente elaboren los estatutos sociales que son las reglas mediante las cuales se regirá la sociedad y su relación como socios. Es frecuente que además de negociar los estatutos sociales, los socios celebren convenios entre ellos que regulen sus obligaciones y derechos recíprocos, dependiendo del porcentaje en el que cada uno de ellos participe en el capital de la sociedad.

4. Para poder constituir una sociedad es necesario obtener la autorización de la Secretaría de Economía para el uso de la denominación o razón social, es decir del nombre de la empresa. Esta autorización es fácil de obtener y sólo está sujeta a que no se pretenda usar una razón social que ya está en uso por parte de otra empresa.

5. Para constituir la empresa, se deberá acudir con un fedatario público, que puede ser un corredor público o notario público. Ellos emitirán el documento oficial o “constitutiva” de la empresa, en la que se asentarán, entre otros, los siguientes datos:

  1. Los nombres de los socios.
  2. El porcentaje de participación de cada uno de los socios en el capital social.
  3. La fecha de constitución de la empresa.
  4. Los estatutos sociales de la empresa, en los que se indicará su objeto social (actividades que desarrollará), su duración, domicilio y demás reglas que la rigen.
  5. Los representantes legales o apoderados de la empresa.

6. Cabe mencionar que hay actividades que para su realización no se requiere autorización alguna, sin embargo otras, como el servicio de bancos, seguros y fianzas, entre otros, requieren de un permiso, autorización o licencia y sin ellos no se puede siquiera constituir a la empresa que pretenda realizarlos. Existen también restricciones a la inversión extranjera en algunas actividades como por ejemplo, el transporte en territorio nacional.

7. Una vez que se constituye una empresa, ésta se debe inscribir en el Registro Público de Comercio. Este trámite lo realizará el fedatario público ante quien se constituya. Debe también inscribirse a la empresa ante el Servicio de Administración Tributaria o SAT para que se le asigne su Registro Federal de Contribuyentes. Otro trámite indispensable es gestionar la apertura de una cuenta bancaria.

8.  Si la empresa va a operar bajo una marca, es importante registrarla ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial o IMPI.

Además del aspecto legal, existen cuatro gestiones que debes realizar para poder abrir un negocio y que de no hacerlo te provocará algunos dolores de cabeza:

1. Permiso de uso de suelo. Todas las delegaciones cuentan con una ventanilla única para gestionar este trámite. También se puede asistir a la oficina de la Secretaría de Desarrollo Urbano. El tiempo que dura este proceso es de cinco días hábiles y el permiso tiene una vigencia de dos años con opción a renovación.

2. Declaración de Apertura de establecimientos mercantiles. Este es el segundo paso que debes realizar, el trámite es gratuito y se realiza en las ventanillas únicas de cada delegación o bien por internet http://www.apertura.df.gob.mx/

3. Licencias de funcionamiento. Esta licencia es para aquellos negocios en donde se vaya a vender bebidas alcohólicas y existen dos tipos de licencias, las de tipo A para restaurantes y hoteles y las de tipo B para bares y discotecas. La vigencia de éstas es de tres años con opción a renovación.

4. Permiso para colocar anuncio exterior. Antes de mandar hacer el letrero con el nombre de tu empresa, primero debes de acudir a la ventanilla única de tu delegación para tramitar el permiso.

Recuerda sentar bien las bases de tu empresa es básico, por ello, “debes fijarte en qué tipo de sociedad quieres constituir, pensando en el futuro de la compañía… también debes de seleccionar bien a los miembros que formarán parte del consejo”, puntualiza la CEO de Trendyta.