Equipos de alto desempeño (Segunda parte)

| - Mariana Rodríguez 19 abril, 2017

Tener un equipo que tenga que ejecutar tareas de diferentes temas no significa que tienen que ser expertos en todo.

Por Mariana Marlene Rodríguez

 

Tuve la oportunidad de dar una charla sobre Employer Branding en el primer co-work de la Ciudad de México, 3er Espacio. Y entre las principales inquietudes periféricas al tema, estuvo: ¿cómo aseguro que tengo a la gente correcta o cómo aseguro una excelente productividad?

De entrada, son dos temas distintos; sí, convergen en el resultado, pero su origen está en momentos diferentes. Primero necesitas contratar a las personas adecuadas de acuerdo a tus necesidades y luego proveerles los elementos necesarios para explotar al máximo, y positivamente, su productividad.

 Aprende a impulsar la productividad:

Existen dos grupos de factores que aseguran que una persona sea productiva: 1) Los que motivan y 2) Los que guían y habilitan.

Los que motivan:

1. Económicos: ¿La paga monetaria que recibo cubre mis necesidades? ¿Me parece justa de acuerdo al trabajo a realizar?

2. Profesionales: ¿Qué tanto voy a crecer y aprender trabajando aquí o en esta posición?

3. Ambientales: ¿Cómo califico el espacio de trabajo en el que estoy? (comodidad, iluminación, posibilidad de llevar a tu mascota, cuartos para amamantar, espacios para despejarse, espacios para fumar, plantas o áreas verdes…etc.)

4. Psico-sociales: ¿Se reconoce mi trabajo? ¿Me siento escuchado y apreciado por mis líderes? ¿Se me respeta? ¿Qué beneficios personales, adicionales al dinero, obtengo? ¿Cómo califico a la gente con la que trabajo (grado de apertura, aceptación, conocimiento, etc.) y la relación que tengo con ellos (son de confianza, son amigos fuera del trabajo, etc.)? ¿Qué tipo de relación llevo con mi líder, es cercana o sólo transaccional?

El punto 4 es el factor #1 que determina si una persona tiene y demuestra “las ganas” de sobresalir, si será un mueble que “hará nada más lo que le toca” o si decidir irse. Generar una cultura que invite al talento a quedarse y desarrollarse es también conocido como: Employer Branding*

Los que guían:

1. Claridad de objetivos:

1. Del puesto: Qué se espera de mi (responsabilidades, derechos, métricas).

2. De la organización: Cómo impacta mi trabajo en el objetivo de este negocio. Para dónde vamos como empresa. Para qué estoy trabajando (qué se busca alcanzar, a qué o quiénes se impacta).

2. Claridad de procesos: Cómo se hacen y se espera que se hagan las cosas en esta empresa / equipo. En dónde puedo cambiar la forma de ejecución y en dónde no. Qué cosas tengo qué informar a mi líder y cuáles no es necesario. Qué tiempos de trabajo tengo (hablando de entregas).

3. Acceso a herramientas: ¿Con qué herramientas cuento para realizar mi trabajo? ¿Considero que me falta alguna herramienta para cumplir con los objetivos del puesto? ¿Las licencias son individuales o compartidas?

4. Claridad de información: ¿Recibo la información que necesito para trabajar en tiempo y forma adecuados? ¿Cada cuándo se me comunican cambios, expectativas o información relevante para la ejecución? ¿Cada cuándo se me da retroalimentación y qué tan objetiva y concreta es?

Finalmente… el éxito de los factores anteriores también depende de que te liberes de vicios ocultos o paradigmas a los cuáles tu equipo no tiene por qué adaptarse ni qué “entender”, en un líder buscan una guía. Así que si eres emprendedor(a), por favor, quítate estos paradigmas de “Soy emprendedor/ start-upero y…:

1. … Las cosas y objetivos cambian a cada rato”. No, y mil veces no. Pueden cambiar las rutas, las herramientas, los tiempos, la gente, pero el objetivo no puede cambiar “a cada rato”, porque entonces no tienes claridad en lo que persigues y lo único que conseguirás será desgastar a tu gente y a ti mismo(a). Física, mental y emocionalmente; aprende a programarte** (a ti, a tu empresa y a tu equipo) para el éxito.

2. …emprendí para no tener que seguir procesos, para crear y crear”. Como expuse en el punto anterior: No, y mil veces no. Las cosas necesitan un orden. Sí, vas a crear formas de hacer las cosas, la forma única y especial en la que tu negocio ejecuta y que lo diferencia de la competencia. Esa forma puede ser flexible al tiempo y a nuevos enfoques, pero necesitas documentarlo para poder enseñar a la gente que entre a trabajar contigo. Sirve para mejorar continuamente y sobre para no terminar diciendo: “es que no hacen bien las cosas”, cuando en realidad – no lo hacen como tú esperas o quieres que lo hagan -. Si no les informas o capacitas, no se vale quejarse.

3. … aquí somos todólogos”. Que las necesidades o etapa del negocio te lleven a tener un equipo que tenga que ejecutar tareas de diferentes temas no significa que tienen que ser expertos en todo. Tienes que entender que hay tareas que sólo necesitan de un poco de investigación y sentido común, pero hay otras que requieren experiencia y conocimientos específicos (como la contratación asertiva). Asesórate y trae a tu equipo lo que necesitas.

Bibliografía
*https://www.victoria147.com/emprendedor-como-empleador/
**https://www.entrepreneur.com/article/280622
Mariana tiene casi una década en el mundo de la consultoría, ha trabajado en diversas industrias de la mano de consultores de TI, cadena de suministro, procesos comerciales y desarrollo organizacional. Si quieres saber más de ella síguela en Twitter como @marianamarlene_