Espejo de mamá

| - Isa 22 septiembre, 2016

mamás

Diez  consejos para criar en felicidad y armonía y formar hijos agradecidos, optimistas e independientes, pero también cooperativos.

 

Por ISA

 

Cuando me enteré que estaba embarazada me prometí no ser igual a mi mamá, pero hoy me doy cuenta que inconscientemente repito ciertas actitudes de ella con mis hijos, lo que me hace pensar que me estoy convirtiendo en su espejo.

No quiero que piensen que viví malos momentos cuando era niña, al contrario, tuve una infancia feliz y libre, porque mis padres siempre nos educaron de una manera “libre, pero con reglas”; ante todo nos enseñaron a respetar, a cumplir nuestras promesas, a ponernos en los zapatos del otro y sobre todo a explorar, a aprender por nuestra cuenta, a tener esa curiosidad de niño que te lleva a mil y un aventuras.

De hecho siempre fui imaginativa, me la pasaba escribiendo historias, inventando personajes, me gustaba mucho asociar canciones con personas, cuando escuchaba música instrumental (no puedo presumir que siempre era clásica) mi mente simplemente volaba para recrear mundos imaginarios que luego, según yo, plasmaba en cuentos.

Conforme fui creciendo comencé a entender algunas cosas que de niña me parecían “injustas” o en realidad ni las notaba, pero que me marcaron de manera significativa. Por ejemplo, algo que agradezco es que me hayan inculcado el “no valor a la marca”, eso me dio la libertad de comprarme ropa desde una tienda hasta un mercado y portarla sin pena; simplemente disfrutarla y sentirme cómoda.

Otra gran enseñanza fue el “valor del dinero o el típico mis papás son…” ellos siempre fueron muy neutrales en ese aspecto. Me enseñaron que las personas son seres humanos sin importar el grado académico, la posición socioeconómica, el nivel cultural y la religión que profesen. Todos son iguales, por ende debemos de tratarlos bien, con respeto hacia sus creencias y actitudes. En cuanto al dinero, sí sirve, pero solo para comprar cosas materiales, jamás amistad, respeto o personas que te quieran.

¿A qué viene todo esto?, sencillo, no me arrepiento a ser un espejo de mi madre en esos aspectos; sin embargo, me preocupa cuando repito cosas o frases que no me había percatado que mi mamá hacía, pero que me doy cuenta que de manera inconsciente (en lo más profundo de mi ser) me marcaron.

Y, ¿cómo me di cuenta? Cuando le decía a mis hijos una típica frase que minimizaba sus esfuerzos. En ese momento tuve un flashback, un dejà vú que solo en mi mente había vivido y que me prometí no repetir cuando fuera madre.

Sé que mi mamá no era mala, ni tampoco todos aquellos padres que sin darse cuenta “cortan las alas” a sus hijos antes de comenzar a volar, matándoles sus ilusiones o haciéndoles creer que son incapaces de lograr sus metas. Por ello, les comparto algunos consejos para criar en felicidad y armonía a sus hijos:

1.Se vale decir NO, pero explica el por qué, eso ayudará a tu hijo a entender que hay ocasiones en las que debe saber esperar y tener paciencia.

2.Aplaude lo bueno y el esfuerzo que hacen. No te centres en las equivocaciones o aspectos negativos. Cuando son pequeños necesitan de tu aprobación y si siempre resaltamos lo malo, anímicamente lo debilitas y lo harás creer que no es bueno.

3.No los mimes demasiado, sé que como padres queremos darles todo (incluso lo que ni han pedido o necesitan), pero hacerlo los hará perder el sentido “de merecer”, es decir, para ellos será normal que siempre tengan todo a su alcance afectando su tolerancia a la frustración. Cuando crezcan serán personas frustradas, angustiadas, tristes o enojadas al no tener de manera inmediata lo que desean.

4.Aprende a leer sus emociones y escúchalos. Para saber si son felices o les pasa algo, es importante que veas cómo se comportan; para saber leerlo, debes escucharlos, atender a sus preguntas y a cuestionar si notas algo extraño. Platica, platica, platica, esa es una de las claves para realmente conocer a tus hijos.

5.Sueña, imagina y sé un niño a la hora de jugar con tus hijos. No importa que creas que “estás muy viejo para jugar”, aprovecha estos momentos para percatarte cómo ve tu hijo el mundo, por lo general en sus juegos recrea situaciones que vive en la escuela, amigos, familia o ve en la tele o internet.

6.Como complemento del punto anterior, sé su amigo, pero no dejes de ser un padre. Los niños necesitan una figura de “autoridad” que represente para ellos un ejemplo. Si solo eres un amigo, tu hijo lo entenderá así y cuando quieras poner límites no lograrás hacerlo.

7.Ayúdalos a perfeccionar sus talentos, deja que él lo intente, pero también ofrece consejos. Haz que se interese en algo y motívalo para que continúe practicándolo. Si un niño sigue sus propios intereses (gustos) los logros le provocarán felicidad.

8.Deja que se equivoquen, que intenten de nuevo y vuelvan a equivocarse. Los niños deben aprender a solucionar sus problemas. Esto les ayudará a darles independencia, a enfrentarse, resolver situaciones y fomentar su creatividad.

9. Permíteles expresar sus emociones y cuando alguna no te parezca habla con él y dile que es válido estar enojado, pero no pegarle a su hermano, o romper tal cosa (en caso que suceda).

10.Enséñales a compartir, pero también a cuidar sus cosas. Que sepan que ellos son responsables de sus pertenencias.

El mundo del futuro necesita más personas empáticas, tolerantes, creativas y responsables. Por eso hoy, es importante que formemos niños que sepan ser agradecidos, optimistas e independientes, pero también cooperativos.