La estrategia del océano azul

| - Laila Abdala 4 abril, 2016

oceano azul INT

 

Analizar a nuestros competidores antes de emprender es un paso lógico a seguir, pero ¿qué pasa cuando éstos se vuelven irrelevantes para nuestro negocio?

 

Por Laila Abdala Belmar

Cuando decidimos emprender, es inevitable pensar en lo que hace diferente a nuestro proyecto de los demás: si nuestro producto dura más, si nuestro restaurante tiene mejor sabor o si ofrecemos el servicio a un precio más accesible que la competencia. Esta comparación nos permite entender las ventajas que tenemos sobre otros negocios y el éxito que podríamos alcanzar si mejoramos alguna característica de nuestro bien pensado producto. Bueno, pues la estrategia del océano azul plantea un escenario totalmente diferente en el que la competencia no importa.

Chan Kim, investigador de negocios de origen coreano, nos dice que en el mercado existen dos tipos de océanos:

  • El primero es un océano rojo, donde todos compiten por ganar mercado, por vender más que el competidor de junto, donde el precio juega un papel estelar en la estrategia y el más mínimo error hace que nuestros rivales nos arrebaten participación. En este océano no queremos estar, es agresivo, competido y los factores externos se vuelven más relevantes que lo bueno que pueda ser nuestro plan de negocio.
  • Por otro lado tenemos a los océanos azules, donde las aguas son calmadas porque aún no han sido exploradas, no hay tiburones que nos amenacen con robarnos el mercado y esto nos permitirá un crecimiento rentable a futuro. En otras palabras, son las oportunidades de negocios cuyo concepto aún no existe, oportunidades que no han sido explotadas y sólo necesitan de alguien que se dé cuenta de que existen.

Pensemos en Cirque du Soleil, ese magnífico espectáculo que millones han tenido oportunidad de presenciar… ¿qué es? ¿en verdad es un circo o es más una obra de teatro? ¿es un espectáculo de danza o de payasos? ¿de canto o de malabarismo? Pues Cirque du Soleil es todo eso al mismo tiempo, es una empresa pionera en no utilizar animales para cautivar a la audiencia y demostrar que no son factor indispensable para desarrollar un espectáculo único en el mundo. ¿Cuánto se paga por asistir a un espectáculo de éstos? Mucho. Pero la gente lo paga por una sencilla razón: no existe nada igual.

En ello se resume esta estrategia, se trata de dejar de lado la competencia destructiva y enfocarnos en ir más allá del concepto tradicional de una empresa, pasar del satisfacer una necesidad a crearla, enfocarnos en ser quienes entreguen a nuestros clientes una propuesta de valor que no hallarán en ningún otro negocio y, sobre todo, que no se verá amenazada por tiburones en un océano rojo, sino que podrá enfocarse en innovar con calma dentro de su océano azul de crecimiento sostenido.