La importancia de ejecutar bien

| - Nicola Origgi 4 noviembre, 2015

ejecutar bien INT

Por Nicola Origgi

No es un misterio que nos espera un 2016 muy complejo: incremento del costo del dólar, probable alza en las tasas de intereses, probable recrudescencia en los precios y en general un entorno caracterizado por incertidumbre: menos empleo, mayor aversión al riesgo, más cautela en las inversiones, menor liquidez y, salvo acciones muy espectaculares y por ende poco probables, con una agravación de la crisis de confianza que está viviendo México.

Eso hace imprescindible que las empresas no fallen en sus metas y es aquí en donde los líderes, que tienen que producir resultados pase lo que pase, podrán enfrentarse a los mayores problemas.

¿Por qué?
Generalmente en los MBA se estudian materias como planeación estratégica, estrategia de negocios… En pocas palabras nos enfocamos en el QUÉ. Sin embargo, la gran mayoría de las iniciativas estratégicas no se llevan a cabo y no es porque estas iniciativas no estén bien pensadas o bien planeadas.

El problema radica en el CÓMO y se llama falla en la ejecución del plan: con demasiada frecuencia los ejecutivos subestiman la dificultad de la ejecución. Piensan que, con una simple orden o disposición desde arriba, las cosas sucederán.

Lamentablemente no es así ya que, como menciona Bain & Company en un estudio clave sobre cambio organizacional, “65% de las iniciativas precisan un cambio de conducta significativa por parte de los empleados de primera línea, aquellos que conforman la base de la pirámide organizacional. Este es un hecho que el nivel gerencial suele pasar por alto o sobre el cual no hace planes con antelación”.

¿Por qué falla la Ejecución?
Como bien se plantea en el libro Las 4 Disciplinas de la Ejecución de Sean Covey, Chris McChesney y Jim Huling, la gente no ejecuta bien porque no conoce sus objetivos, no se siente comprometido o bien no se les pide que rindan cuentas al punto que se puede hablar de una verdadera crisis de la ejecución.

Los autores – consultores de Franklin Covey – llegan a la conclusión de que el enemigo de la ejecución se llama el “Torbellino”, es decir el trabajo diario y la enorme cantidad de energía para mantener flote el negocio. Eso es muy importante pero impide a las organizaciones ir al siguiente nivel: la estrategia es importante pero el día a día es lo urgente. Y lo urgente gana.

En este libro, de lectura obligatoria para prepararse a un 2016 muy complejo, los autores nos plantean utilizar las 4 Disciplinas de la Ejecución para resolver la crisis de la ejecución. Las cuatro disciplinas se fundamentan en cuatro principios (Enfoque, Apalancamiento, Involucramiento y Rendición de Cuentas) que hacen que lo importante se vuelva urgente y por ende prioritario.

Es altamente recomendable prepararse para el 2016: vean este video.

 

La Nueva Normalidad requiere excelencia en la Ejecución.