Las nuevas “Powermom”

| - Victoria147 25 diciembre, 2014

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¿Quién no olvida la típica escena cliché de la mujer súper exitosa, que tiene un gran empleo o bien dirige su propia empresa, un esposo espectacular, una casa hermosa, unos hijos inigualables, una vida familiar agradable y en armonía, y ella, bueno… todo un outfit y actitud envidiables?; pero, sinceramente ¿existe eso en la vida real?

Las mujeres que trabajan y son madres a la vez tienen dos rasgos característicos: la culpa y el estrés.

Al respecto, la Universidad de Toronto realizó un estudio sobre estrés en mamás que trabajan, en el cual resultó que son ellas quienes sienten un mayor índice de estrés y sentimiento de culpa por tener que llevar trabajo a casa y definir prioridades laborales sobre familiares.

Los investigadores creen que este sentimiento de culpa se debe a que no hay límites establecidos que separen la vida laboral y familiar (y menos ahora con la facilidad de estar conectados y “accesibles” en todo momento con los dispositivos móviles).

Además, otro factor que interviene en este sentimiento de culpa es la cultura, es decir a pesar que cada vez más las mujeres están teniendo una participación importante  como proveedoras económicas de los hogares, existe un factor social en las que seguimos considerándolas como la base de la familia en cuanto a responsabilidades de atención, cuidado y educación. Esto probablemente provoque que ellas evalúen y pongan en duda su desempeño como madres calificándolo como “malo” cuando anteponen asuntos laborales.

Lo que recomendamos aquí es que si vives esta situación, lo primero que debes hacer es no sentirte culpable, no eres mala madre si faltas a alguna actividad de la escuela de tus hijos, simplemente no es posible estar en todo. Pero lo que  sí debes hacer es marcar prioridades y definir qué sí estas dispuesta a “sacrificar” y qué no, para que cuando llegue el momento de decidir entre familia /trabajo no te sientas mal por la elección hecha. Otra buena opción es involucrarlos en tu trabajo; como emprendedora tienes la “facilidad” de llevarlos a tu oficina, así ellos verán qué haces cuando dices que vas a trabajar y además se sentirán parte de esto.

No buscamos que seas una nueva especie de superwoman, lo que queremos es que olvides ya el sentimiento de culpa, pues este solo te provoca miedos, frustración y estrés que te impiden crecer en tu negocio/carrera profesional y como persona. Atrévete a probar, actuar y decir, siendo honesta y coherente contigo y verás que de esta manera el sentimiento culposo desaparecerá paulatinamente.