¿Le vendo a todos los que me pidan?

| - Tea Master Olivia Medina de Jönsson 17 marzo, 2015

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Vender por vender, sin buscar el escaparate o el cliente correcto puede llevarte a cometer errores y perder todo por tratar de crecer sin medida.

 

Siempre que emprendemos queremos crecer a la velocidad de la luz y pensamos que ser grande será lo mejor que nos puede pasar, que entonces se resolverán todos los problemas que tenemos ahora que somos chicos, que el dinero alcanzará, que tendremos mejores empleados, mayores utilidades, en fin, ¡todo será alegría! Para lograrlo, queremos venderle a todo aquel que nos pida y si es una gran cadena ¡mejor!

En mi experiencia venderle a quien sea y entrar a grandes cadenas no siempre es lo mejor. A veces tienes que decir “No” al crecimiento porque se da en un momento en el que ni tú ni tu empresa están listos o no es el mejor exhibidor para tu producto. Si aceptas vender en el momento o cliente equivocados, puede ocasionar grandes pérdidas o incluso llevarte a la ruina.

En 18 años de historia experimenté el crecimiento no orgánico varias veces. Cuando éramos una pequeña empresa con 15 empleados y cuatro o cinco años de experiencia, nos buscó Costco y aunque podría ser el sueño de muchos empresarios, para mi fue una experiencia dolorosa. Decidí que NO PODÍAMOS entrar a esa cadena de distribución por que no estábamos preparados, no teníamos los recursos económicos o humanos necesarios para hacerlo funcionar y tampoco consideré preparado al país para ello, no creía que el producto funcionaría en ese modelo de venta.

Venderle a las grandes cadenas no siempre es lo mejor para ti, si no sabes perfectamente cómo funciona cada uno y no tienes el personal suficiente para supervisar y atenderlas, puede ser muy mal negocio.

Nos pasó con Superama, en donde hicimos un acuerdo con el comprador y al llegar a las tiendas, los jefes de piso no aceptaban poner el exhibidor que hicimos, nos costo mucho dinero y al final se fue a la basura.

Otro cliente que no nos funcionó fue Sanborns, las cosas se mandaban por mensajería y cuando era el tiempo del pago resultó que, según el corporativo, a muchas tiendas ¡no había llegado nada! Nadie monitoreó que realmente nos dieran los folios de entrada y de la mercancía completa, nos devolvieron mucha mercancía maltratada, en fin, fue muy mal negocio.

Te recomiendo que analices muy bien si debes entrar a una gran cadena y te informes de todo lo relacionado con tu comprador, tiempos de pago, devoluciones, descuentos por distintos rubros, promotoría, supervisión, envíos, todos los detalles antes de tomar una decisión.