Levanta capital y crece

| - Victoria147 23 noviembre, 2016

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Una empresa está lista para levantar capital cuando tiene claro para qué lo usará y esto sucede en varias etapas de su vida.

Por Laura Urióstegui

En México sólo ocho por ciento de las empresas buscan financiamiento bancario, debido a que se cree que es muy difícil hacerlo, que a los emprendedores no les otorgan buenas ofertas o si son mujeres, no existen financiamientos para ellas.

Muchos emprendedores “financian” sus negocios a través de préstamos familiares (31%) y de amigos (3%), a través de proveedores (33%) o mediante prestamistas (27%).

Otra manera para crecer tu negocio es levantando capital. En ocasiones esto puede resultar confuso, porque en el entorno empresarial existen diversos instrumentos o tipos de capital, de los cuales no se publica mucho.

Platicamos con algunos de nuestros Fellows sobre el tema y a continuación te presentamos los básicos para levantar capital. Levantar capital significa conseguir que un tercero, ya sea un fondo constituido o un grupo de personas, le vean un potencial a tu emprendimiento y decida aportar un monto determinado de dinero.

Existen varios tipos de capital, cada uno con sus ventajas y desventajas:

-Capital de fondo de inversión: te permiten contar con un soporte de networking y asesoramiento por parte del inversionista.

-Capital de inversión “Ángel”: Es capital aportado por familiares, amigos y conocidos a quienes les atrae la idea de negocio y aportan (dinero y conocimiento) para hacer crecer tu empresa.

-Capital de deuda: Es un buen esquema para no dar acciones de tu empresa a los inversionistas, ya que al ser deuda es un pasivo contable y no implica una dilución.

-Capital semilla: es para etapas generalmente tempranas, implica la figura de un inversor que tendrá cierto poder en tu empresa hasta que se retire o el negocio esté listo para una nueva inversión.

-Capital emprendedor o venture capital: llamado también capital de riesgo; aquí los inversores se convierten en propietarios del activo de tu empresa.

Como emprendedor debes hacer tarea analítica y objetiva para identificar si la etapa en la que se encuentra tu empresa permite o necesita inyección de capital. Si esperas demasiado puede que estés “lastimando” áreas de tu empresa y aceptes cualquier oferta con tal de no “dejarla morir” y al hacerlo de manera pronta no dejas que tu empresa “viva” y puede que cedas más de lo que te conviene a tus inversionistas .

Todo depende de qué quieres, cuánto y cómo estés dispuesto a pagar. En el caso de que sea para iniciar tu empresa, lo ideal es no pedir demasiado, ya que si lo haces, tendrás que entregar una buena parte de tu negocio, lo que hará que en las siguientes fases ya no tengas mucho que ofrecer.

Evalúa el tamaño de la oportunidad o beneficio que obtendrás al levantar capital, considera tu modelo de negocio (¿es viable, no tiene huecos?) y la calidad de tu idea. Algunos recomiendan que antes de ir con “los grandes” pruebes en plataformas de crowdfunding.

Levantar capital se vuelve necesario cuando quieres crecer el negocio. También puedes conseguir dinero quizá sólo para un proyecto, una nueva línea de productos, otros servicios o algo que haga una diferencia en tu negocio. Lo que no debes hacer es levantar dinero cuando no estés preparado para crecer.

Además, es importante que:

-Consideres cuánto estás dispuesto a ceder de tu negocio a cambio de capital.

-Preguntes, investigues y contactes a quienes ya han levantado capital. Existen grupos y talleres sobre el tema, aprende de sus experiencias.

-Si ya estás decidido, negociar en condiciones de emergencia nunca es favorable, busca con tiempo. Las rondas de inversión pueden tardar entre 6 y 12 meses en cerrarse, inclusive un poco más.

-Ten claro si estás dispuesto a tener un socio y cómo lo quieres. Es decir, si es solo capitalista, tendrá porcentaje de tu empresa o injerencia en las decisiones.

-Levantar capital implica más que un pitch “bonito y persuasivo”, incluye elaborar reportes, estructurar políticas internas y en cierto modo “pérdida de control” absoluto de las decisiones.

-Ten “piel gruesa”, el proceso puede ser largo y difícil. Debes mostrar tu temple y resistencia ante el rechazo. No todos los NOs son negativos y no todos los SÍs significan que se harán.

-Procura no negociar solo, acude a un abogado y formaliza todos los detalles del contrato. Sé puntual y claro, para evitar malos entendidos.

-Trata de negociar una cláusula de salida en caso que consigas capital en mejores condiciones.

Una empresa está lista para levantar capital cuando tiene claro para qué lo usará y esto sucede en varias etapas de su vida. Puede estar lista para una ronda semilla que le permita desarrollar un prototipo pero pasará tiempo de validación y organización de la empresa antes de estar lista para una ronda de capital emprendedor.

Existen organismos como Play Business, ALLVP, NUMA o PerSe Capital que pueden asesorarte y prepararte para levantar capital.

Por último, Santiago Sánchez, fundador de Intersect, recomienda que “avances y aprendas mientras diriges tu empresa ( … ) ideas y negocios hay muchos por desarrollar y es importante que no ‘te cases’ con una sola idea, piensa mejor en vías posibles de acción para que tu empresa crezca. Mantén siempre un objetivo sobre qué se hará con el capital y si éste generará valor”.

* Agradecemos a nuestros Fellows Oswaldo Trava, fundador de Insta Fit; Salvador Sánchez, fundador de Intersect, y Ruben Serros, fundador de Innovación Posible.

Esta nota fue publicada originalmente en la revista Startup.