Mi deseo de cumpleaños

| - Chantal Stoopen 23 septiembre, 2016

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Chantal Stoopen nos comparte su experiencia de cumpleaños en  el restaurante Sans Brûler

Por Chantal Stoopen

Este fin de semana cumplí años y lo que más quería era festejarlo en familia. Así que pensé en algo que nos podía unir a todos, algo que tuviéramos en común y la respuesta fue: cocinar.

En mi casa todos cocinamos pero sobretodo mi papá, él tiene esta pasión especial, misma que sin dudarlo, yo heredé. Mi infancia transcurrió entre vino tinto y quesos franceses, pasta con salsa de tomate, alcaparras y aceitunas. Filete chateaubriand, ostras, ensaladas y buen pan, entre muchos platillos más.

Lo más emocionante de estos festines era simplemente estar reunidos en la cocina fabricándolos. Mi papá ponía música de Edith Piaf ó Barbara, abría una botella de vino tinto francés y el espectáculo comenzaba. Mi mamá brillaba sola con su estilo al poner la mesa, siempre moderno, manteles en negro y cristalería donde quiera.

Casi puedo oler el ambiente de aquel pasado. Esto no quiere decir que ya no lo hagamos. Es solo que la vida cambia, las dinámicas se diversifican, cuando uno se casa, tiene hijos, vive lejos, etc.

Mi mejor regalo fue lograr vivir la experiencia juntos nuevamente. El director de esta orquesta fue Andrés Trillo, quien estudió para Chef hasta que terminó su primer carrera y sintió que su corazón palpitó y le indicó que su verdadero camino era la gastronomía. Y de verdad que el corazón nunca miente. Porque no solo tiene el don de cocinar delicioso, también lo tiene al enseñar, con una paciencia admirable y por si fuera poco, con unas ganas de divertirse que contagian y te brindan la mejor noche gastronómica de tu vida.

 Subiendo por Avenida San Jerónimo, al sur de la CDMX, encuentras unos locales comerciales de ladrillo rojo, donde unas escaleras no muy iluminadas te conducen a la puerta. Cuando entras a Sans Brûler el ambiente te contiene. El estilo moderno de la decoración en tonos negros y rojos hacen resaltar los equipos de cocina y las estaciones de trabajo, donde grupos de 10 a 20 personas se organizan cómodamente para preparar los platillos que Andrés te da a elegir.

Así como mi papá suele hacerlo, Andrés pide que nos sirvamos una copa, pone música increíble y nos alienta a pasar un momento agradable. Donde la intención no es salir con un título académico, si no gozar del placer de cocinar.

Rápidamente le asigna a cada uno su tarea; pelar papas, hacer el arroz, marinar la carne, lo que sea. Claro, sin perder de vista cada platillo, él y su mano derecha, Benjamín, nos apapachan en cada momento, nos enseñan y nos guían.

De pronto, la botana: Wonton con tártara de atún, marinada en limón, soya y jengibre. Con un toque de mayonesa, aguacate y salsa de 3 chiles. ¡Súper fresco! Le siguió una entrada de ravioles rellenos de foie gras con una salsa cremosa de trufa. De un sabor tan sofisticado y delicado que no pueden creerlo.

Para ese momento, cada uno había tomado su entrada, y como el plato principal ya estaba en el horno, bajamos al área del comedor donde degustamos estos deliciosos ravioles y  platicamos de manera más íntima. La luz tenue te aleja de la acción y luminosidad de la cocina, para llevarte a un ambiente más acogedor.

En cuanto el plato principal está listo, Andrés pide a dos voluntarios, que por supuesto se volvieron cuatro, pues todos querían participar en los toques finales. Y fue así que llegó el Beef Wellington. Definitivamente el protagonista de la noche.

El filete de res estaba en un punto perfecto, cubierto con un duxelle de champiñones y una capa muy delgada de pasta hojaldre, bañado de su mismo jugo. Simplemente perfecto.

Entre risas, anécdotas y mucho cariño llegó la medianoche, y mi familia a tono me cantó  “Las Mañanitas” junto al postre, que remató de manera espectacular la noche: Un Tarte Tatin con las manzanas mejor horneadas y suaves que haya probado.

Desde la cabecera de la larga mesa, rodeada de cada uno de mis invitados, cerré los ojos y no deseé nada. Ya todo lo deseado estaba ahí, conmigo.

 SANS BRÛLER

Av. San Jerónimo 1423 Local 6

La Magdalena Contreras

Teléfono: 55 95 33 80

www.sansbruler.com

Chantal Stoopen//Arquitecta de profesión con especialización en Diseño de Interiores. Su pasión por la gastronomía pasó de ser un hobby a estudiar a un diplomado en Alta Cocina en la Escuela Superior de Gastronomía. La cultura, el arte, la gente, los lugares y sobretodo las experiencias de vida son los cimientos para la estructura que alberga lo más importante para ella, su familia. Instagram: @chantalstoopen Twitter: @chanchananda