¿Naces global o te haces global?

| - Daniela Terminel 25 mayo, 2015

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No importa el origen o producto siempre que existan las características emprendedoras para llevar a una empresa a nivel global.

 

¡Ufff!, creo que no hay una regla. Tenemos ejemplos claros de los dos tipos de emprendimientos. Seguramente hay muchas diferencias entre el que nace y se hace, pero creo que lo mas importante es encontrar el común denominador. Esas características que no importan cuando lo decidas o suceda, son las que te harán una empresa global.

Desde mi punto de vista, habiendo trabajado con gente de muy diversas regiones, nacionalidades y perfiles, el detalle está en entender qué queremos mover, a dónde queremos llegar, no en términos de geografía, si no en el tema mental.

Facebook, todo mundo se quiere conectar y saber qué es lo que está pasando en sus vidas. ¿Por qué? ¡Porque a todos nos encanta el chisme! No importa si eres mexicano, americano, chino o alemán, a prácticamente cualquier ser humano le gusta saber qué están haciendo los demás, y (secretamente) compararse.

Esto no sólo aplica en tecnología, piensa por un momento en las campañas de publicidad de refrescos, cervezas, equipos deportivos, etc. Te darás cuenta que prácticamente son los mismos mensajes en todo el mundo, porque de nuevo, no somos tan diferentes como pensamos.

Cualquier emprendimiento internacional necesita entender cuáles son esas cosas que van a mover a tu cliente/usuario, independientemente de su nacionalidad, cultura o religión. Sin embargo, creo que la mayor barrera que enfrentan los emprendedores es un tema mental, el no animarse a pensar en grande, a tener la convicción de que se puede competir a nivel global y olvidarnos de los paradigmas por ser de tal o cual país.

Eso sí, no sólo de soñar y pensar en grande se construye una empresa global, por supuesto es necesario ser estratégico, tener un plan y muy claro cuál es nuestra ventaja competitiva.

Existen muchas empresas que han logrado éxito internacional empezando de cero y desde países que no te imaginarías, conocer sus historias siempre puede ayudarte a pensar en grande y motivarte a saber que tú también lo puedes hacer. Algunas que vienen a la mente son Prezi, Globant, Chobani, Skype, Tory Burch.

En breve, para ser una empresa global exitosa, a veces se nace y a otras veces se hace. Definitivamente se necesita una emprendedora muy segura de sí misma, con gran capacidad de ejecución, pero primero, lo primero, es ¡creérsela!

 

¡Hasta la próxima y a trabajar sonriendo!