Outliers

| - Daniela Terminel 23 diciembre, 2015

Outliers INT

Cuando pensamos en crecer cualquier negocio, tenemos que pensar en cómo hacerlo replicable, el primer paso es querer hacerlo.

Por Daniela Terminel

Algunos emprendedores se preocupan por perder la esencia del producto/servicio al hacerlo replicable y/o escalable y algunos otros, que están seguros de hacerlo no saben por dónde empezar.

Desde mi punto de vista, el ser humano logra lo mejor cuando sale de su zona de confort y por medio de la repetición alcanza niveles que sólo algunos pueden. Piénsalo de esta manera, ¿qué es lo que hace a los deportistas profesionales ser las estrellas que son? Es el talento innato solamente o es la combinación entre la “madera” junto con disciplina y repetición

¿Cuántos tiros libres hizo Michael Jordan en sus prácticas? ¿Cuántos saques tuvo que tratar y fallar Federer antes ser lo suficientemente consistente? Probablemente son las 10,000 horas de práctica de las que habla Malcom Gladwell en su libro Outliers, o sea la habilidad de crear un hábito; o quizás una combinación de los dos.

En general creo que estos conceptos se pueden y se deben de llevar a la empresa. Imagina por un momento cuál es “la madera” con la que quieres trabajar, a lo mejor es tu servicio clave o tu producto más vendido. Una vez que tienes la madera, hay que identificar que hace que la gente lo compre/contrate.

Beckham identificó los tiros libres, Federer el saque; en tu caso puede ser el servicio al cliente cuando está a punto de comprar. Lo que sea que identifiques, enfócate en repetirlo, a que siempre salga bien, que la gente ya lo haga por inercia, de manera natural.

Este ejercicio puede empezar con un proceso, una idea, una parte del producto. Si lo repites y repites en las aéreas que más añaden valor a tu negocio, verás el impacto. Cada vez más procesos serán replicables y eso hará replicable tu negocio, no importa si son bienes de consumo o servicios.

Replicar toda tu empresa, puede ser demasiado abrumador, pero cuando piensas por partes y vas creando la repetición desde adentro, verás como, cuando llegue el momento de replicar tu negocio, será mucho más fácil.

Imagínate que tienes un pastel enfrente de ti y te lo tienes que acabar todo. En un principio vas a pensar que es imposible, ¡es demasiado grande!, pero si piensas en “rebanadas”, una a la vez, tres días después, adiós pastel.

En términos más sanos es como correr, no empiezas con un maratón de la nada ¿o si? ¿Qué necesitaste? disciplina y repetición, probablemente empezaste por “hacer ejercicio” 10 minutos dos veces a la semana, cuando se volvió costumbre, lo hiciste tres o cuatro veces y además, empezaste a comer más sano y así fuiste sumando todo hasta que lograste lo que parecía imposible: ¡correr un maratón!

Con la empresa es igual, hazlo por partes, no te quieras comer todo el pastel al mismo tiempo. Enfócate en lo que generará más valor, trata, adapta, vuelve a tratar y cuando lo tengas, practica y practica. ¡Mucho éxito y a trabajar sonriendo!