Pausa. Reflexiona nuevamente

| - Sandrine Dupriez 9 noviembre, 2015

debriefing INT

 

Date un tiempo para analizar tu camino, ver todas las opciones que se te presentan y hacer una elección informada.

 

Por Sandrine Dupriez

En inglés, existe la palabra debriefing que significa “sesión informativa tras una misión”… una expresión muy larga que pierde todo el sentido comprendido en ¡debriefing!

Hacer un debriefing es una acción muy útil para ti que manejas proyectos y gestionas tu empresa. Corresponde a hacer una pausa para reflexionar nuevamente sobre tus objetivos, aprender de las cosas que no sucedieron como previsto, volver a enfocar tus acciones y ponerte a trabajar para lograr tu objetivo con una energía renovada.

Seguramente ya te ha pasado que en la ejecución de un plan de acción, aparentemente perfecto, las cosas tomen más tiempo, surgen imprevistos, te falten recursos, etc.

Cuando eso sucede, puedes a) quedarte con los dedos cruzados esperando que las cosas mejoren por si solas; b) abandonar el proyecto por ser demasiado difícil; c) hacer una pausa, analizar la situación, reflexionar y seguir avanzando hacía el cumplimiento de tu objetivo. Si escoges “A” eres una gran optimista, pero las probabilidades que te conviertas en una gran emprendedora son mínimas. Si escoges “B” ¡ni hablar! significa que te rindes a la primera y no tienes la fibra competitiva para enfrentar problemas con éxito… Solo escogiendo “C” podrás asegurarte de hacer lo necesario para tener éxito.

Reflexionar es un proceso de aprendizaje estructurado para revisar continuamente planes mientras están siendo ejecutados. Las situaciones cambian rápidamente y hay que hacer frente a errores o cambios en tu entorno. Tienes que desarrollar la capacidad de aprender rápidamente.

Las sesiones de debriefing pueden ayudarte a acelerar tus proyectos, a descubrir nuevos enfoques a los problemas y a alcanzar objetivos difíciles. Una conversación casual sobre lo sucedido no sirve de gran cosa… necesitas organizar una reflexión propositiva bien estructurada en la cual participan todos las personas que están involucradas en el proyecto.

Estas cuatro preguntas clave deben tener respuesta al terminar el debriefing:

  1. ¿Cuál es el objetivo que queremos alcanzar? Vale la pena aclarar el objetivo inicial y asegúrate que todos lo visualizan con claridad.
  2. ¿Qué hemos logrado / en qué hemos fallado? ¿Cuáles han sido los resultados hasta ahora?
  3. ¿Qué acciones han sido las que nos permitieron lograr los resultados? ¿Cuáles han sido los errores cometidos? Tienes que buscar las causas profundas de tu realidad actual.
  4. ¿Qué debemos iniciar, detener o continuar haciendo? ¿Qué debemos hacer ahora que sabemos lo que sabemos?

El ambiente de un debriefing debe ser un ambiente abierto no te pongas a buscar al culpable, solo así tus colaboradores tendrán el valor de admitir sus errores, identificando las mejoras deseables y sacando provecho a las lecciones aprendidas.