Protege tu imagen profesional

| - Laila Abdala 24 agosto, 2016

shadow-ejecutiva

¿Sabías que hay un currículum que has creado inconscientemente y que puede ser decisivo para obtener o no un trabajo? 

Por Laila Abdala

Cuando deseamos un puesto de trabajo, cuidamos que la información de nuestro currículum sea perfecta, pues sabemos que es nuestra carta de presentación ante un potencial empleador. Revisamos la información, la redacción y lo leemos treinta veces para asegurarnos de que quede entre la lista final de candidatos. Sin embargo, hay un CV igual de importante que está oculto y que muchas veces dice lo que no queremos compartir sobre nosotros: el shadow resume.

El shadow resume (o currículum sombra) es el conjunto de fotos, posts y comentarios en internet que están ligados a ti. Esto incluye tus tweets, tus fotos de Instagram y hasta tus videos de YouTube. No importa si se trata del álbum del fin de semana en Acapulco o el comentario que donde criticaste al gobierno, si está disponible en un motor de búsqueda, está disponible para los reclutadores.

Un estudio demostró que más del 75 por ciento de los reclutadores investigan también los perfiles en redes sociales de sus candidatos. Revisan sus redes de Facebook, Twitter y blogs buscando comentarios negativos, quejas sobre jefes, actividades ilegales y cualquier información que pudiera indicar que no es ideal para la empresa. Las fotografías en las que apareces abusando del alcohol, fumando o que pudieran ser catalogadas como inapropiadas pueden hacer desistir al reclutador. Si bien es de ayuda configurar como “privado” tu perfil de Facebook, si la información aparece ante tus amigos, un reclutador también podría tener acceso a ella.

Pero entonces ¿qué debemos hacer para proteger nuestra imagen profesional?

Google yourself, es decir, búscate en Google. Busca tu nombre y analiza qué tipo de información aparece (incluyendo imágenes). ¿Es apropiada? ¿Revela datos personales o confidenciales? ¿Está actualizada? Borra aquellos perfiles de redes sociales que no utilices, elimina tus direcciones de correo visibles o aquellas fotografías que no deberían saltar a la vista y revisa si es necesario contactar al administrador de alguna página para dar de baja tus datos. En caso de que la información sea imposible de retirar, es importante pensar en cómo la explicarías a un potencial empleador, tomando en cuenta que, mientras más reciente sea, más difícil será explicar que has reflexionado y cambiado tu manera de pensar.

Busca tus perfiles de Facebook y Twitter sin iniciar sesión para revisar qué información está disponible al público. De esta manera podrás darte cuenta de hasta qué punto puede saber de ti una persona sin necesidad de encontrarse en tu círculo cercano. Analiza qué tipo de información compartes en redes sociales. Si te incomoda pensar que alguien podría ver esas imágenes o leer esos posts, significa que probablemente no deberían estar ahí.

Si ya habías usado estas medidas preventivas, no dejes de hacerlo. Si aún no te habías dado cuenta de que tienes un shadow resume que también habla de ti, es momento de que lo analices y determines si representa lo que quieres transmitir a tus posibles jefes. Recuerda que nuestra imagen profesional no se construye desde el escritorio de un trabajo, sino desde nuestra persona y que, actualmente gracias a los avances tecnológicos y de comunicación, quedar expuestos es mucho más sencillo (y más costoso) de lo que creemos.

Laila Abdala//Licenciada en Negocios Internacionales por la Universidad Anáhuac, donde también estudió un diplomado en Liderazgo. Project Manager para Dirección General en Zurich; he estado involucrada en proyectos de liderazgo e innovación digital, así como en análisis de oportunidades de mercado y potencial de nuevos negocios. @Lailabdala