Retomando el camino

| - Verónica Madrigal 13 enero, 2016

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Hay etapas de tu vida en que hay cero inspiración y no sabes hacia donde ir. Asumes que lo que hace feliz a otros, también a ti te hará feliz. ¿Será?

Por Verónica Madrigal

Es muy usual que el único camino que ambiciones sea el mismo de aquellos que han tenido éxito en su vida, ya sea a nivel personal o profesional. Piensas “si ellos se ven felices, seguro también yo seré feliz”, pero con el tiempo te das cuenta que ese camino a veces se torna muy difícil, con o sin el dinero y no te hace feliz.

Te preguntas si tu falta de felicidad es porque no eres bueno o no tienes aptitudes interesantes. Lo que uno nunca se pregunta durante ese proceso es si ese era realmente el camino que queríamos tomar.

Para mí existen dos caminos: sumarse al sueño de alguien más que ya esté consolidado (empresas) y trabajar para ellos o hacer realidad nuestro propio sueño. Ninguno de los dos caminos están mal, pero si uno de ellos no te motiva, entonces no es el correcto.

En mi caso hay tres puntos que quiero lograr en mi vida:

  1. Solvencia económica.
  2. Hacer lo que REALMENTE me gusta.
  3. Creer en mí.

 

Elegí ser emprendedora, apostar por mi sueño y con esto aprendí que la incertidumbre va de mi mano, pero que, cuando ésta aparece, significa que es tiempo de aprender algo nuevo. Si aún no sabes qué hacer, te comparto mi camino para saber qué quería con mi vida.

  1. Date una tarde, un día, una semana, un mes, lo que necesites, para poner en una lista aquello que realmente te gusta. (TIP: es eso que, cuando lo pienses, te llene los pulmones de aire y la garganta se te cierre de emoción).
  2. Platica con personas que ya están desarrollando sus proyectos. Date la oportunidad de disfrutar junto con ellos su emoción, felicítalos, charla sobre su proceso y más que nada, ayúdales compartiendo con el mundo lo que hacen para que sigan triunfando. (Todo se regresa, hoy por ellos mañana por ti)
  3. Observa y admira todo lo que te encuentras a tu paso. Todo ha partido del sueño de alguien más, por lo que tus sueños también tienen el potencial de hacerse realidad.
  4. Capacítate. Aprovecha las charlas en comunidades, seminarios, talleres, cursos, libros etc. Siempre aportarán a que pienses y veas tus objetivos desde otro punto de vista.
  5. ¿Todólogo? No alcanza el tiempo para hacer todo, concéntrate en lo que te da más placer de todo lo que sabes hacer y suma gente a tu sueño.
  6. Si tienes deudas, sánalas. No te deshagas de todo tu flujo, especialmente si sabes que no logras pagarlos al 100%. Congela tarjetas, haz un plan de pagos, sigue trabajando para que esa deuda sea controlable, pero no pierdas de vista tu emprendimiento.
  7. Date tiempo libre. Sal a caminar, a tomar un café, de viaje, descansa, duerme. Deja que las ideas reposen para que germinen y te den mayor claridad.
  8. Fracasar no es ser fracasado. Es el precio del aprendizaje que surge de hacer algo de una manera equivocada. Así que sigue sin miedo.
  9. Rodéate de gente buena y talentosa. Lo único que surge de ello es inspiración y motivación.
  10. “No existe camino para lo que me estoy imaginando”. Entonces créalo. Imagina, documenta y platica tu idea para que vaya evolucionando.
  11. Disfruta los procesos. Si ya has elegido lo que te gusta hacer, disfrútalo. Lo más importante es el camino, el proceso, finalmente llegarás a la meta por consecuencia.
  12. #SharingIsCaring. Un principio básico de la abundancia es fluir. Hay que convertirnos en esa persona que comparte, no sólo sus logros, sino los de los demás. Seamos portadores de buenas noticias siempre.

En mi caso, retomé el camino hacia mi pasión: Japón y aquellas historias de México llenas de fantasías y colores con Mekishico.