Saboreando viajar

| - Chantal Stoopen 5 julio, 2016

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Si no puedes salir de vacaciones encuentra aquellos lugares que te transportan y te hacen viajar a través de sus aromas y sabores. 

Por Chantal Stoopen 

No existe nada en el mundo que me guste más que viajar. Tristemente es algo que no puedo hacer tan frecuentemente como quisiera. Así que intento encontrar en mi ciudad esos lugares que me transportan aunque sea por unas horas.

Para mi viajar es la oportunidad de conocer lugares nuevos y encontrar paisajes, arquitectura, personas y costumbres distintas. Pero sin duda, la comida es algo que marca enérgicamente cada viaje que hago. A veces pienso que yo viajo para comer. Elijo los destinos con base a eso, o si ya están elegidos inmediatamente veo que opciones gastronómicas me ofrece. No hay mejor manera de conocer un país para mi, que a través de su cocina.

Así que les quiero compartir mis lugares favoritos en la Ciudad de México para darme una escapada local. Lugares donde bajo mi punto de vista se respetan los ingredientes y la manera original de preparar cada platillo.

Ojalá lo disfruten tanto como yo.

Bon voyage!

 Tailandia

Galangal Thai Kitchen

Guanajuato 202, Col. Roma//65 50 44 92

Pequeño, sin pretensiones decorativas, donde claramente brilla lo que saben hacer, comida tailandesa. Así es Galangal.

Hace 7 años que fui a Tailandia y nunca había podido encontrar un restaurante en México que me transportará directamente. ¡Ninguno! Ni con sus mil budas y flores de loto, ni con su música de fondo y platillos servidos en hojas de plátano.

Aquí el sabor es real, los ingredientes impecables y el servicio eficaz. Buena mancuerna de este matrimonio adorable entre una tailandesa y un mexicano que se conocieron trabajando en el Banyan Tree de Acapulco y hoy unen sus dotes en el área de alimentos y bebidas.

Los rollos primavera fritos o fríos de hoja de arroz, el Pad Thai que es una pasta de arroz con camarón y pasta de tamarindo, las brochetas satay de pollo con cacahuate y el sticky rice con rebanadas de mango fresco como postre. En la carta encontrarás más platillos por supuesto. Solo no puedes perderte el Tai Tea que es una bebida súper refrescante por favor.

 Japón

ZOKU por Hiroshi

Durango 359, Col. Roma//52 11 98 55

El Chef Hiroshi llegó a hace unos años a México para trabajar y junto con el grupo restaurantero del Mexsi Bocu tuvo a bien abrir su propio lugar. La atención personalizada de Hiroshi es una joya pues su manera de ser es divina, abierto y generoso, siempre de buen humor y orgulloso de lo que va  a servirte. La carta es reducida, pero puedes estar seguro que lo que pidas será delicioso con productos de la mejor calidad.

Lo que más me gusta es el Omakase, un menú de siete tiempos donde el chef elige que prepararte cada día. Me encanta comerlo sentada en la barra con un té verde frío o una jarrita de sake -tienen infinidad de etiquetas y variedades-.

La carta caliente es también muy rica. Recuerdo haber pedido un tuétano con yuzu ¡de otro planeta! Todavía llevo el sabor en mi mente. De postres: helado de té verde, de calpis y lichi.

 Francia

Patisserie Dominique                                                                                                                                                              

Chiapas 157, Col. Roma//55 64 20 10

Dominique es una mujer muy hermosa, muy seria, con esa elegancia que portan las francesas, incluso debajo de su uniforme y la harina que espolvorea sus manos. Dominique ha logrado despertar mi anhelo de un buen café y croissant mañanero. Incluso a mi, que el pan nunca había movido mis fibras.

El secreto para una visita placentera a Dominique es ser puntual, pues si te falla esto puedes llegar y encontrar “rien” (nada) en su vitrina. El pan fresco desaparece como magia después de las 10 de la mañana. Yo he tenido que regresar cuando me entero que habrá una producción extra de eclairs al medio día, las mejores de México por cierto. Pan au chocolat, croissant de almendra, pasteles como la bavaresa de pera y  la galette de rois en enero. ¡Wow!

Pero si se te antoja algo más menos dulce, puedes pedir un desayuno de huevos en cazuela o una baguette de jamón, pero el omelette de prosciutto con jitomate cherry y salsa holandesa… ¡no saben lo que es!

En este territorio, las cosas son rápidas, precisas. El ordenar, el comer y el salir para dejar a otros que esperan por mucho tiempo una mesa. Incluso la cuenta se toma su tiempo a veces. Todo muy como en París.

 India

Taj Mahal

Francisco Marquez 134, Col. Condesa//52 11 82 60

Recuerdo haber visto hace algunos años en la calle vendiendo ropa hindú a los familiares que ahora trabajan en este templo.

No existe un lugar que te sumerja más a la India como Taj Mahal, las sillas de madera calada, los biombos, imágenes y cojines de espejo hablan de un estilo que quiere recibirte y cobijarte, lo cual contrasta con las diez mil pantallas donde proyectan videos de bollywood una y otra vez. Los propietarios en la caja y detrás de la barra observando y gritando en alguna lengua hindú y las mil y un personas que entran y salen de manera ruidosa, sonriéndote en todo momento para hacerte sentir bien.

La variedad no es un problema en la carta, varios tipos de arroz basmati con azafrán, con verduras, con pasas y pistachos. Los naan que son panes de coco deliciosos, naturales, con especias. El chicken tandoori que va al horno con garam masala, una mezcla de especias, beef rogan josh con especias y menta y lamb mutton chili masala con un curry muy picoso, mi favorito. Espinacas con curry y papas, empanadas de vegetales llamadas samosas y papadum, que son tortitas de lentejas. De tomar recomiendo un lassi natural o de mango.

Para los postres he de confesarme no muy buena, pues me resultan muy dulces, pero no puedo irme sin mi masala chai, el famosísimo té con leche y especias que todos amamos.