Shot el pavo

| - Ana Perez Cristo 19 diciembre, 2014

shotpavo-INT_163701617

Primero que nada les quiero desear una ¡Feliz Navidad y Año Nuevo! Que todos sus deseos, metas y sueños se cumplan (o ya de perdida puedan cumplir la mitad de los famosos “propósitos de año nuevo”). Espero tengan muchas fiestas, cenas, reuniones y posadas en compañía de sus seres queridos y que no tengan problemas con la báscula después de estas semanas.

Sé que los calendarios son complicados en estas fechas y estoy segura que debe haber algún compromiso que les emociona más que otro, o al menos alguno al que tengan que ir por cumplir el compromiso más que por gusto. En mi caso, una de las reuniones que más me emociona es la cena navideña con mis amigas (siempre complicada de coordinar). Este año será la décima edición… ¡Wow! Me acabo de shockear al sacar la cuenta.

Desde el 2005, se ha vuelto una tradición que nos reunamos para celebrar juntas Navidad. Aunque nos conocemos en nuestras peores fachas, no sé por qué, ese día nos ponemos “particularmente” guapas. Claro, con el paso de la noche se pierde poco a poco el estilo, afortunadamente esto nunca ha sido revelado en las redes sociales… porque somos prudentes.

Las amigas que hice en la prepa han sido mis compañeras de vida hasta el día de hoy; las considero como mis hermanas. Estoy segura que ustedes deben tener un grupo así, alguien a quien le puedes platicar, chismear y contar lo que sea y siempre te darán un consejo, punto de vista o aunque sea el avión (claro… fingiendo que no es así). No importa si es para algo bueno o malo, sé es siempre puedo contar con ellas, en todo momento pase lo que pase.

Ahora que lo pienso, a lo largo de estos años han cambiado muchas cosas: hemos perdido una que otra integrante, todas acabamos la carrera y algunas ya con maestría (“payazasssss”). Hemos crecido… antes la cena la hacíamos con ayuda de nuestras mamás y ahora la hacemos nosotras solas y gourmet (no es por nada pero en parte se debe a que aprendí a cocinar cosas muy ricas).

Los novios han cambiado (nuestros nuevos modelos, sin duda 100% mejores), algunos han sido más constantes que otros. Pero después de 10 años la esencia sigue siendo la misma: seis locas haciendo el recuento de lo ocurrido en el año, cenando delicioso (atascadísimo), disfrutando de nuestra compañía, poniéndonos sentimentales, haciendo promesas para el siguiente año (y sí las cumplimos), riendo por cualquier tontería (típico que alguien termina tropezándose y cayendo), sacando nuestros mejores pasos para bailar, cantando como si fuéramos la revelación de The Voice y neteando como lo que somos, las mejores amigas.

No sé ustedes, pero siempre en grupo de niñas está la imprudente que no tiene filtros de lo que dice, la intensa y regañona, pero que sin ella no se organizaría nada, la que guarda todos tus secretos por siempre, la del clóset con ropa ad hoc para toda ocasión, la que liga “sin querer”, la que es una maravillosa compañera en el arte culinario y catadora experta de todos los licores y la que te enseña de la vida porque tiene experiencias “peculiarmente particulares” … mis amigas saben perfectamente cuál es cada una de ellas.

Mi Navidad no sería la misma sin ellas, por eso les recomiendo que aprovechen estas fechas para reunirse con sus amigas de siempre, las que han tenido de años atrás o las que han ganado con el tiempo. Este periodo es para disfrutarse, reír, bailar, cantar, festejar y un muy buen pretexto para sacar lo mejor de ustedes el próximo año.

Este post se los dedico a mis amigas, gracias por estar un año más conmigo. ¡Las quiero heavy!

 

P.D.: es mi segundo post de la vida, lo que cuenta es la intención.