Sin rumbo, pero caminando

| - Victoria147 14 febrero, 2018

La fatiga viene de una energía mal invertida que no genera un circulo virtuoso donde todo fluye, sino todo lo contrario.

Por Verónica Madrigal 

 

Creo que a todos nos ha pasado en algún momento de nuestras vidas que nos queremos “colgar” pero de las vidas de otros. Que lejos de innovar en nuestra propia vida buscamos esa receta perfecta con pasos claros para al final llegar al mismo resultado que alguien más logro. Sin embargo, algo no nos checa.

¿Por qué no nos checa? porque éstos consejos de personas que han superado ciertas situaciones ayudan como una brújula, sirven para plantearnos una manera de hacer las cosas, pero no son nuestro destino final. Nosotros sabremos si nos detenemos antes o avanzamos más.

El no tener un rumbo y sentirnos desgastados, creo que se debe a que no nos hemos puesto atención. Ya no nos conocemos. Pensar:

¿Qué haría diferente? ¡Qué flojera! Mejor sigo aquí en mi zona de confort, no gano más no gano menos, quizá odio mi trabajo pero me da seguridad. Solo es soportar a ciertas personas o situaciones durante 6 u 8 horas al día y después seré feliz. ¡Ya mero es fin de semana, wuju!

De verdad, ¿Es el tipo de vida que creemos merecer? Seguro que la fatiga viene de ahí, de una energía mal invertida que no genera un circulo virtuoso donde todo fluye sino todo lo contrario, una figura amorfa y seguro cortada.

Por otro lado, creo que es muy fácil engañarnos para seguir donde mismo, sin movernos. No sé si les ha pasado, pero cuando más perdida me sentí, más Ted Talks buscaba, más libros de crecimiento personal hacia lo espiritual, más inspiración de testimoniales de otras chicas. Eso me ayudó a estar a flote, pero luego también me agobió. Mi mente unió todo en un mismo plano y no solo quería tener un éxito, sino varios, toda la cantidad de éxitos de las cuales me había enterado. Pero si vemos cada caso en lo individual, es muy probable que nuestro modelo a seguir solo haya conseguido una victoria, pero se entregó a ello al 100%. Mi mente descansó cuando fui consciente de ello.

Decidí vivir día a día, ver que era lo que estaba fluyendo con mayor facilidad. Ahí enfoqué mi energía y esto no significa que haya olvidado mis sueños. Meto en los momentos que puedo un poco de tiempo a ello también pero no me agobio. ¿Por qué hago esto? Porque mi futuro no es incierto, mi futuro es lo que ahora estoy construyendo en mi presente. Y porque hay tiempos para todo, conforme avanzamos en nuestro espiral de la vida, vemos como se alinean personas, oportunidades, nuestra propia madurez y entramos a ese ritmo de cocreación con todo lo que existe a nuestro alrededor.

Pero, nuevamente… ¿Cómo llego ahí? No sé si a ti te funcione como a mí, pero esto es lo que yo hice, preguntarme:

¿Qué está pasando en mi vida? ¿dónde veo un pequeño destello de emoción? ¿puedo asignarle tiempo? ¿Hay indicadores externos a mi que muestren avance, interés, buena vibra si interactuo con ello? ¿cómo me hace sentir? Es muy posible que por ahí comience la grandeza de lo que harás, es solo olvidar un rato todo lo que has aprendido y solo observarte, escucharte. Activarte.

Siempre recomiendo un libro llamado El Alma del Liderazgo, de Deepak Chopra porque explica de una manera muy sencilla este crecimiento en conjunto, cómo entender tu misión en tu vida, etc. Siempre te sentirás más completo si sabes que lo que haces tiene un impacto más grande y más positivo que sólo tu propio bien. Dejemos huellas en nuestro camino de las cuales nos podamos sentir orgullosos.

¡Buen viaje!

Veronica Madrigal//diseñadora gráfica egresada del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño de la Universidad de Guadalajara, cofounder de la comunidad GeekGirlsMx y empresaria en mekishico.com@veromadrig