Sobrevive a un mundo de hombres

| - Veronica Yepez 4 junio, 2015

mundo de hombres INT

Representar al género femenino en los negocios no necesariamente tiene que ser complicado. Asegúrate de demostrar de lo que eres capaz.

 

Ser la única mujer en la sala de juntas, en el viaje de negocios, en el consejo de administración, en la sala de accionistas, como emprendedora, en grupos de asociaciones y en un sinfín de lugares y reuniones de negocios sigue siendo común. Muchas de nosotras hemos estado ahí: somos los únicos tacones o el único traje de color en la sala.

Desde mi punto de vista, esto no es ni bueno ni malo sino parte del proceso que vivimos para “redefinir el concepto de la mujer actual”, como diría Victoria147. En este contexto, ¿cómo podemos sacar provecho e inclusive sobrevivir a un mundo de negocios prioritariamente creado por hombres para el protagonismo de hombres?

  1. Enfócate en el negocio y los números: si conoces y entiendes el negocio/proyecto y tienes la capacidad de contribuir al mismo, difícilmente serás ignorada. Ten clara cuál es tu contribución, cual es la mejor forma de articular tu participación para que efectivamente seas escuchada y cuáles son los objetivos de tu participación. No importa de qué color vayas vestida, si eres capaz de contribuir al objetivo común del negocio de manera inteligente, serás escuchada
  1. Recuerda que eres una representante: tú eres parte del “poder de la bolsa”. Sabemos que el 80% de las decisiones de compra a nivel mundial se realizan por las mujeres y tú nos representas. Cuando seas la única en la mesa no olvides que tu participación es invaluable ya que nadie más en ese cuarto puede entender mejor que tú al segmento que probablemente sea más rentable en tu industria.
  1. Se autentica, no tienes que actuar como hombre: todo lo contrario, tu ventaja única es que tienes habilidades que nadie más tiene, incluyendo algunas que son más comunes en las mujeres como que solemos ser colaboradoras, construimos relaciones, nos enfocamos en las metas y generamos balance.
  1. Recuerda que eres parte del cambio: has tomado un lugar en la mesa que habitualmente estaba reservado para hombres, sé una buena representante de las mujeres y asegúrate de traer a más mujeres a la mesa.