Sobreviviendo a las costumbres extranjeras

| - Veronica Yepez 7 mayo, 2015

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Trabajar en el extranjero o lidiar con costumbres extranjeras en las relaciones de negocios puede ser una de las experiencias más formativas para cualquier empresario o profesionista. No obstante, puede ser también todo un reto ya que requiere adaptabilidad, flexibilidad y desmantelar creencias.

Te comparto algunas sugerencias para sobrevivir a las relaciones interculturales en los negocios:

  1. No asumas: en general, las creencias que resultan de asumir que ciertas palabras, frases, prácticas o expectativas tienen sólo el significado que nosotros les damos con base en nuestra propia experiencia y pueden llevar al fracaso; esto es aún más evidente tratándose de relaciones interculturales. Cuando estés en una negociación o en un proyecto intercultural da un paso atrás y pregúntate ¿cuál es realmente el significado de esta discusión? Si tienes dudas, acláralas y haz preguntas que te permitan entender con mayor precisión el significado que tu contraparte le está dando a cierta discusión o tema.
  2. Edúcate: haz tu tarea e investiga de antemano un poco acerca de las costumbres de la cultura a la que estarás expuesta. No te guíes solo por paradigmas que se han perpetuado como mitos a través del tiempo. Infórmate y forma tus propias conclusiones. En ocasiones, simples detalles pueden hacer una gran diferencia en una interacción intercultural (i.e. etiqueta en el comedor, expectativas sobre interacciones de género, cortesías básicas como intercambio de regalos o etiqueta en la sala de juntas).
  3. No lo tomes personal: es probable que durante estas interacciones interculturales surjan situaciones que te molesten, vayan en contra de tu estilo e inclusive encuentres ofensivas. Recuerda, no es personal, tan sólo se trata de diferentes culturas. Por ejemplo, como mujer trabajando en Asia es común que te enfrentes a mesas de negocios llenas de hombres, en las que tu palabra sea la última en ser escuchada (sin importar tu rango) y que una mujer que expresa su opinión sea considerada irrespetuosa o fuera de lugar. Es sumamente probable que no puedas cambiar esa dinámica ya que se trata de costumbres con raíces generacionales, sin embargo, puedes ser estratégica y adaptarte. Bien decía Charles Darwin “No es el más fuerte de las especies el que sobrevive, tampoco es el más inteligente el que sobrevive. Es aquel que es más adaptable al cambio.”
  4. Pide ayuda: cada cultura tiene ciertas características, conocerlas podrán ayudarte a entender mejor el comportamiento de tus contrapartes en los negocios. Como siempre, no son una regla sino una guía y habrán excepciones. Si tienes particular interés en conocer más sobre como tu cultura puede interactuar mejor con alguna otra, te sugiero revisar el análisis de dimensiones culturales de Hofstede o hacer el diagnóstico de “Cross-Cultural Adaptability Inventory” (CCAI). Estas herramientas te pueden ayudar a identificar los puntos en los que particularmente puedes chocar con otra cultura, de tal forma que puedas ser más cuidadosa y estar mejor preparada en tus pláticas de negocios. Si no tienes acceso a estas herramientas, muy sencillo, pregunta a gente de confianza o contactos con quienes tus conocidos puedan presentarte y abiertamente pregúntales sobre situaciones o costumbres que no entiendas.
  5. Abre tu mente: en particular si estás trabajando en un proyecto temporal en otro país es muy probable que acabes en contacto con círculos de mexicanos expatriados. Estos círculos pueden ser un invaluable apoyo sin embargo no te cierres a grupos sociales de tu misma cultura. Aprovecha la experiencia completa y ábrete a conocer e interactuar con gente de otra cultura también en tu tiempo social. Tu experiencia en el extranjero estará incompleta si no pasas tiempo de calidad platicando, comiendo, paseando e interactuando con personas y familias locales.