Un picnic mágico

| - Chantal Stoopen 25 noviembre, 2016

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Poco a poco está la tradición del Dîner en Blanc cruzó fronteras y actualmente se celebra en las ciudades más importantes del mundo

Por Chantal Stoopen

En la CDMX existen sitios maravillosos, mágicos, donde muchas veces no es posible estar por un largo rato y apreciarlos sin la prisa del ritmo cotidiano. Dejamos de sorprendernos por lo que nos rodea. Dîner en Blanc hace posible esto y más.

Recuerdo hace 3 años que una amiga me dijo, checa tu e mail por que te envíe invitación para Dîner en Blanc. La locura comenzó!

Tenía solamente ciertos minutos para inscribirme, pagar la cuota y no perder mi lugar en el evento. 2,500 personas no podían estar equivocadas, esto era una aventura de la cual me llevaría un gran sabor de boca.

Fue en 1988 que François Pasquier regresó a París después de muchos años de no vivir ahí y para reconectar con sus amigos y hacer mas, decidió convocar a una cena donde cada pareja llevaría a una pareja invitada. Requisito: ir vestidos de blanco para poder reconocerse entre si. Al ver que se habían reunido muchas personas eligió un lugar publico donde todos pudieran convivir comodamente, el Bosque de Boulogne.

Poco a poco está tradición cruzó fronteras y actualmente se celebra en las ciudades más importantes del mundo, logrando así retomar los lugares públicos mas bellos para convivir de manera pacifica.

Rápidamente conseguí una mesa y sillas plegables, mantel y servilletas, todo en color blanco por supuesto. Copas de cristal, vajilla de porcelana y cubiertos de metal.

Como no quería quedarme atrás con la decoración de mi mesa busqué un candil para velas, un florero con flores blancas y servilleteros de cristal.

En la comida fui muy práctica, un platón de carnes frías y quesos; de postre unos macarons. Llevamos también una botella de vino tinto y otra de champagne para celebrar. Era un picnic muy elegante y no tenía idea de donde seria.

Llegamos al punto de partida donde nos esperaban los camiones, cada uno con un líder de grupo, quien organizaba todo. Ese año el líder nos dijo que el lugar secreto sería el Lago de Chapultepec.

Mi descripción de la belleza del sitio en la noche, con las luces colocadas para el evento, todas las mesitas blancas enfiladas y arregladas con el mayor esmero, se quedaría corta a la realidad. Miles de personas vestidas de blanco, cenando, platicando, escuchando música francesa en vivo, divirtiéndose, haciendo amigos nuevos. Más tarde, el mariachi y  prendimos luces de bengala iluminando cada uno su propio espacio. Casi al final entre risas y emociones, al ritmo del DJ, no había quién no bailara!

De pronto como en Cenicienta, el líder nos pide que recojamos todo, incluso nuestra basura, para dejar el lugar intacto. Fue así que regresamos cada uno a nuestras casas.

El siguiente año fue en Plaza de Santo Domingo y este 2016 en el Hipódromo de las Américas. Créanme cuando les digo, que estos lugares me pertenecen más que nunca. Los hice míos, como convertí en mi gente a personas que no conocía y que ahora tenemos una cita secreta cada año.

DÎNER EN BLANC MEXICO CITY 

Chantal Stoopen//Arquitecta de profesión con especialización en Diseño de Interiores. La cultura, el arte, la gente, los lugares y sobretodo las experiencias de vida son los cimientos para la estructura que alberga lo más importante para ella, su familia. Instagram: @chantalstoopen Twitter: @chanchananda